viernes, septiembre 4, 2026

Necesario mantener mano firme de México en T-MEC

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IMCO, 02-09-2029.- ¿Qué sabemos? Canadá estuvo cerca de alcanzar un acuerdo comercial con Estados Unidos. Días después, la negociación se rompió. El 21 de agosto, el primer ministro Mark Carney suspendió las conversaciones y ordenó el regreso de sus negociadores desde Washington después de que, según el gobierno canadiense, Estados Unidos modificara términos de la propuesta en la última etapa.

Canadá buscaba reducir los aranceles sobre sectores estratégicos y preservar el acceso preferencial de sus exportaciones al mercado estadounidense. El acuerdo no se concretó y Estados Unidos impuso aranceles adicionales de 50% sobre alrededor de 20 mil millones de dólares de productos canadienses. Canadá respondió con represalias equivalentes.

Para la próxima ronda de negociaciones, México llegará a Washington con una relación comercial distinta y con avances propios en la revisión del T-MEC, pero también con temas sensibles sobre la mesa: automóviles, acero y aluminio, reglas de origen y seguridad económica. La principal lección canadiense es que un acuerdo aparentemente favorable puede cambiar de valor en la última etapa si aparecen nuevas condiciones, cambia la letra fina o no están alineadas las distintas instancias del gobierno estadounidense.

#EnLaMira | ¿Qué podría pedir Estados Unidos a México antes de cerrar? El antecedente canadiense permite anticipar tres tipos de exigencias que podrían aparecer o endurecerse durante la próxima ronda.

Las primeras son comerciales. Estados Unidos podría buscar mayores requisitos de contenido estadounidense, nuevas condiciones para reducir aranceles sectoriales o compromisos relacionados con el déficit bilateral. El riesgo para México es que un alivio arancelario pierda valor si después se acompaña de cuotas, exclusiones o requisitos adicionales.

La negociación también puede avanzar hacia temas de seguridad económica, particularmente inversión, exportaciones e insumos provenientes de China y otros países fuera de Norteamérica. Washington busca evitar que terceros países aprovechen indirectamente los beneficios del T-MEC. Para México, el reto será fortalecer las cadenas regionales sin aceptar restricciones generales a sus relaciones comerciales con otros mercados.

El tercer frente es político y podría ampliar la negociación más allá del comercio. Condiciones sobre la relación de México con terceros países o la vinculación de concesiones comerciales con migración y seguridad cambiarían el alcance y costo de cualquier acuerdo

¿Cómo podrían traducirse las exigencias de Estados Unidos en la mesa de negociación? En el IMCO identificamos ocho posibles escenarios que van desde mayores restricciones sobre insumos chinos y nuevas condiciones para el alivio arancelario, hasta exigencias relacionadas con terceros países.  No todos son todos igualmente probables ni tendrían las mismas consecuencias. Por eso, para cada escenario analizamos qué tan plausible es, qué instancia de gobierno estadounidense tendrá mayor peso, qué podría implicar para México y qué alternativas existen para responder. El ejercicio no busca predecir qué solicitará Estados Unidos, sino identificar los riesgos con anticipación para que México llegue a la mesa con alternativas preparadas y margen para negociar.

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